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Remembranza del
maestro Bernardo Romero Pereiro

por
Javier Santamaría
Cinco años han
transcurrido…¡como vuela el tiempo!, fue un 4 de agosto de 2005 la
fecha en el que el gran Maestro Bernardo Romero Pereiro emprendió el viaje final
hacia la eternidad, muy seguramente de la mano de las musas inspiradoras que
tantas horas, días, semanas, meses y años le acompañaron sentado frente a una
máquina de escribir y luego con el imprevisto atropello de la
tecnología, frente a un moderno computador, aparatos desde los cuales dio libre
albedrio a su ingenio creativo, incomparable, jocoso, serio, humano, crudo
alguna veces y altamente profesional, que lo convirtieron en uno de los
escritores y directores más importantes del siglo, en la televisión
colombiana.
Desde el cielo el maestro Romero Pereiro debe estar consagrado a
disfrutar junto a esos mágicos, entrañables, humanos y muy viscerales
personajes que nos deleitaron con unas historias capaces de
paralizar un país, colmarlo de alegría, risas, llanto, nostalgia, discernimiento
constructivo y hasta álgida polémica, porque él sencillamente no tuvo
escarmiento ni melindre alguno para romper esquemas y aportar un valioso granito
de arena para hacer de las telenovelas y series colombianas un producto de
exportación, de excelsa y reconocida
calidad.
Apeándome de un poquitico de ese realismo mágico, que por muy obvias
razones, solamente Gabo en sus obras literarias y Bernardito en sus telenovelas,
supieron moldear y plasmar como les vino en gana, con insuperable maestría, me
dejo ahora llevar plácidamente de la mano de esas coquetas musas
inspiradoras, para que me permitan actuar como un paparazzi celestial y a
hurtadillas, contarles a ustedes, que está haciendo el maestro en
el cielo…¡ay hombe!, pero míralo no más, acabo de verlo en compañía de Escalona
compartiendo a escondidas un tragito del mejor Vodka que
complementa con un cigarrillito, mientras el maestro Rafa con acordeón en mano
le canta el estribillo de un nuevo vallenato dedicado a la Maye, su amor de toda
la vida…
No acabo de dar cinco pasos y se me atraviesan en el camino las Juanas,
van corriendo en busca del Maestro Bernardo para que les apadrine sus pelaos…Y
ese que viene atrás ¿no es Epifanio del Cristo Martínez?,
¡uuuyyyy! quien lo iba creer, a sus años y ya completa tres chinos con
Nora Márquez y de seguro también quiere ser
compadre de Don Bernardito.
Y a toda estas me pregunto
¿quién será la madrina de esta guardería celestial?...como que aquí en el cielo
impera tremendo matriarcado, de eso no me cabe duda, ¡qué mano de mujeres tan
macha!…y como que están enfrascadas en una discusión de vecinas,
¡vea pues!, María Inés la otoñal mujer que se enamoro del muchachón, parece que
modera la discusión, definitivamente mi abuela tiene razón, “genio y figura,
hasta la sepultura”, la tía Cena tan testaruda, como siempre impone su palabra
parapetada en su cama peregrina, pero Renata Vargas tampoco se deja ¡las cachas,
dejémonos de vainas!, en este alegato de féminas no se sabe quien grita más si
Manuela, Soledad Ahumada, la tía Loly, Victoria, Lorena, la momposina, Amada, la
rana o la señora Isabel…
todas quieren ser la madrina
principal, ¡eh ave María pues!, que venga Don Camilo y ponga orden, las mujeres
ante una sotana no replican ni reviran por temor a excomunión…que lo diga el
padre Millán que se dejo tentar de una tal Silvia Martínez cuando entro en esa
casa, que más que casa parece una cuna de lobos, ¡eso que ni
que!.
Pero como buen paparazi me tengo que llevar la primicia de
este magno bautizo celestial y quienes mejores que Ramoncito, Guriguri y
Santiago el hermoso para que ejerzan como celestinos y reporteros free
lance…¡vamos pues pelaos!, hay que trabajar por amor a la profesión, que hoy no
cunda la tristeza, ni la nostalgia tampoco, hoy es el día de nosotros los
periodistas y también de merecidas remembranzas plagadas de fantasía y alegorías
Bernardinas-macondianas, sino que lo diga Doña Anuncia , ¡tan contenta en su
mecedora! acompañada de Don Bernardo, tejiendo juntos el saco que
lucirá Bernardito ,el niño del pantano, el gran maestro y padrino preferido en
las alturas celestiales …
¡Un abrazo de corazón Yudy,
Ximena y Adriana!
jahesa@hotmail.com
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