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El Cuerpo del
Deseo
Por
Merci del Toro
¡Hay tanto que comentar! Pero por ahora nos
limitaremos a unos selectos detalles de impacto…
El Cabezote
Una telenovela producida por una cadena como
Telemundo, subsidiaria de la NBC-General Electric,
debe ser preparada con esmero, cuidando desde los
más pequeños detalles ¿no? Pues no, según hemos
notado al ver el cabezote de El cuerpo del deseo.
Nos pareció increíble ver durante el primer episodio
que los apellidos de dos de los actores principales
– Martín Karpán y Jeannette Lehr – están mal
escritos. El de Karpán en versión Telemundo es Krpan
y el de Lehr es Lenhr. Estos crasos errores no
habían sido corregidos en el segundo, tercero,
cuarto o quinto capítulo. Seguramente pasará lo
mismo que con el cabezote de Anita, no te rajes
donde el apellido de Elluz Peraza nunca estuvo bien
escrito, o en el de Yo soy Betty, la fea, el cual
misteriosamente fue cambiado por completo en la
versión transmitida en EE.UU. por Telemundo y los
nombres y apellidos de varios de los actores
(Marcela Posada se convirtió en Marcelo Posada, si
mal no recuerdo) fueron también mal escritos. Si son
tan descuidados con algo tan importante como
reconocer correctamente a su elenco, ¿qué se puede
esperar de la producción en general? Otro detalle
muy importante del cabezote es la canción tema.
Parece ser que Telemundo está empeñado en
torturarnos escuchando canciones tema cantadas por
sus protagonistas femeninas. A las 7:00 p.m. toca
escuchar a Litzy cantando la cuasi-ranchera Amarte
Así para acto seguido a las 8:00 p.m. aguantarse a
Lorena Rojas cantando El cuerpo del deseo. Ninguna
de las dos es cantante, para nuestro infortunio
auricular.
¡Tan originales en Telemundo y RTI! Otro Refrito de
una Exitosa Telenovela Colombiana
Ya ni en Telemundo, Univisión o Televisa pueden
hacer nada verdaderamente original. Todo es refrito
y reciclado de décadas antes. ¡Qué pena para
nosotros los televidentes! El cuerpo del deseo es un
refrito de En cuerpo ajeno, un éxito de la década de
los 90 en Colombia. El cuerpo del deseo parece ser
una copia casi exacta ya que los personajes, a
diferencia de otros refritos, han mantenido los
nombres de los originales creados por Julio Jiménez
para aquel entonces. Los parlamentos de la nueva
versión son de un libretista llamado Iván Martínez
Lozano, desconocido para nosotros, pero la historia
sigue siendo atribuida a Julio Jiménez. Para ser una
telenovela del siglo 21, los diálogos están
exageradamente artificiales, con un palabrerío
rebuscado y muy poco coloquial.
Los Galanes
Tenemos como galanes a dos de los peores “actores”
de la televisión hispana – del pasado y del
presente. Andrés García, interpretando a Don Pedro
José Donoso, tiene que arrodillarse todas las noches
y darle gracias a Dios por haber logrado tanto éxito
y ganado tanto dinero sin disfrutar de una onza de
talento actoral. Un maniquí tiene más personalidad y
presencia escénica que este señor. Parece estar
sufriendo de un serio caso de indigestión durante
las escenas en las que se supone estar emocionado o
preocupado. ¡Y no podemos dejar de comentar sus
habilidades musicales tocando el piano! La expresión
de su cara, el lenguaje de su cuerpo, nada tienen
que ver con la música que supuestamente está tocando
al piano o con los movimientos de su doble de manos
(muy buen casting de las manos). Estos momentos han
sido comiquísimos de observar. Mientras más pasan
los días, más pensamos -- ¿Cuándo se irá a morir
este personaje, POR FIN?
A Mario Cimarro, que interpreta el personaje de
Salvador, solamente lo hemos visto en el cabezote y
durante unas escenas borrosas, casi semi-eróticas en
las que Don Pedro José lo sueña. Mario es todo pelo,
sudor y pectorales al aire – parece un Mandingo
latino. A no ser que haya sufrido una dramática
transformación, seguramente este personaje lo
interpretará con la misma poca inspiración que los
de Pasión de Gavilanes y Gata Salvaje. Eso sí, hay
que felicitarlo porque al menos en el cabezote su
interpretación al piano es más o menos creíble y nos
recuerda bastante al pianista griego Yanni.
La Protagonista
Lorena Rojas es una mujer muy atractiva; se parece
un poco a su tocaya la argentina Lorena Meritano. Su
personaje parece ser el más interesante y complejo
de todos los que hemos visto hasta el momento. Es
una pena que ella no tenga, hasta ahora, la
habilidad de manejar con credibilidad el personaje
de Isabel. Su duplicidad y complejidad se transmite
casi como si tuviera un problema psiquiátrico de
doble personalidad, no como lo que es – una mujer
obviamente enfrentando sentimientos encontrados.
Para interpretar a este personaje haría falta una
actriz con mucho más carisma y talento que atributos
físicos.
Borrando a Miami del Mapa
Al igual que Prisionera, Amor Descarado y Anita, no
te rajes, El cuerpo del deseo está siendo grabada en
Miami. A diferencia de estas otras tres novelas,
parece ser que Miami no será uno de los
“protagonistas” de la trama. Esta vez compartirá la
suerte de Colombia en las otras producciones de RTI-Telemundo
y pasará al pabellón de locales genéricos que
quieren pasar por mexicanos. El elenco suena
bastante mexicano también. Es una pena tener que
volver a ver a una actriz tan buena como la
venezolana Yadira Santana interpretar otro personaje
secundario de sirvienta y esta vez con trencitas,
atuendo y acento a lo India María. Los exteriores de
la casa de Don Pedro José son una de las muchas
mansiones del sur de la Florida que nos recuerdan la
época de gloria de los seriados nocturnos de la
televisión estadounidense como Dallas y Dinastía.
Sin embargo, el estudio que han construido para
representar el interior de la casa parece más bien
una hacienda mexicana.
¿Qué le han hecho a Roberto Moll?
Este señor actor peruano ha brillado en cada una de
las producciones en la que lo hemos visto.
Recordamos muy bien su personaje en la novela
venezolana Cristal y más recientemente el enamorado
poeta Abelardo en Anita, no te rajes. Pero en El
cuerpo del deseo lo han convertido en casi un
autómata, el mayordomo Walter. Parece salido de la
película de los años 50, Sunset Boulevard y lo único
que falta es que baje las escaleras acompañando a
Gloria Swanson como Norma Desmond diciéndole al Sr.
DeMille que está lista para su escena. Solamente
durante los pocos intercambios que ha tenido con el
personaje de Jeannette Lehr hemos podido ver esa
chispa y talento que sabemos que Moll lleva por
dentro.
Y mientras tocamos el tema…
La buena, sufrida, abnegada y casi perfecta ama de
llaves Abigail también parece sacada de una película
de los años 50 o una radionovela de la época. Y no
podemos evitar la pregunta – con unos hijos tan
mexicanazos como los que se gasta, ¿por qué ella no
habla como una mexicana también?
Jeannette Lehr es nuestra heroína
¡Esta señora actriz es una campeona! Durante Anita,
no te rajes se robó todas las escenas (y fueron
muchas) en las que participó. Su talento es muy
peculiar y difícil de encontrar a menudo porque es
convincente como comediante al igual que en los
momentos dramáticos, a veces en la misma escena.
Tiene la habilidad, además, de hacer simpático a un
personaje que en manos de cualquier otra actriz (por
favor ver un ejemplo más abajo) sería insoportable.
Esta venezolana tiene la habilidad también de hablar
un español neutral que nunca suena como un fallido
intento de mexicanizarse. El personaje que le ha
tocado interpretar en El cuerpo del deseo podría
llegar a ser una caricatura – la clarividente – y no
lo llega a ser gracias al gran talento de Lehr. Eso
sí, es realmente difícil verla en las escenas con
Andrés García donde él parece hecho de palo y ella
está actuando con toda su alma.
¿Dónde tienen escondida a Martha Picanes?
Otra actriz que recordamos de Anita, no te rajes, es
la cubana Martha Picanes. Su cara y nombre aparecen
durante el cabezote pero hasta el viernes no la
habíamos visto en la novela. No sabemos si tendremos
la fortaleza para esperar a que aparezca…
Y para completar, dejamos lo mejor de lo peor para
el final…
El personaje de Nina, la arribista, antipática,
elitista y espantosa madre de la protagonista es un
verdadero horror. Es un personaje que ya fue escrito
y realizado magistralmente en Anita, no te rajes
gracias al talento combinado de la escritora
Valentina Párraga y la actriz Jeannette Lehr.
Desafortunadamente, la actriz Lis Caleandro no tiene
el talento para poder hacer lo necesario con este
personaje. Su interpretación es lo que se llama
mala, pésima y terrible. Alguien tiene que sentar a
esta señora y explicarle que está actuando en
televisión, no en una película silente de principios
del siglo 20 cuando mover mucho la boca y abrir los
ojos desorbitadamente era necesario. Es un verdadero
martirio ver y escuchar a este personaje tan
exagerado. El vestuario es horrible – entendemos que
tal vez lo quieran usar como un punto que le preste
comicidad al personaje, pero los sombreritos mal
puestos son una tortura. A ver si el perro Azur
(¡que tiene un magnífico entrenador porque actúa muy
bien!) nos hace el favor y se la come un día no muy
lejano. |