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El
Vuelco del Cangrejo

‘El Vuelco del Cangrejo es la primera película
con la cual debuta el director y guionista
colombiano Oscar Ruiz Navia. Este es también el
primer largometraje de la productora caleña
Contravía Films de la cual, él es su director.
La película contó con la coproducción de ‘M
Films’ y la productora francesa ‘Arizona Films’
Oscar Ruiz Navia se lanza
con su Opera Prima a mostrar una pequeña parte
de lo que es Colombia pero con una visión muy
universal de lo que él considera es hacer cine.
SINOPSIS
‘Es la historia de un hombre de la ciudad que
termina atrapado en un pueblo olvidado y alejado
del Pacifico colombiano que se llama ‘La Barra’.
Allí están sucediendo cosas como la llegada de
la electricidad y la emigración del hombre
blanco de la ciudad. Este hombre (Daniel) se
queda de alguna manera envuelto en la situación
social y política que vive el pueblo. Allí hay
un personaje que es conocido como ‘Cerebro’
quien es un pescador y líder de la comunidad y
que está enfrentando grandes problemas con un
paisa que quiere adueñarse de la playa’,
Osca Ruiz Navia.

ENTREVISTA
German Posada
Montreal
G.P.: Quienes protagonizan ‘El Vuelco del
Cangrejo’?
O.R.: En su gran mayoría son actores que no
tiene formación académica. Son personas del
sector que interpretan sus propias vidas, por
ejemplo ‘Cerebro’ y ‘Lucia’. Lo
que hicimos fue que logramos entablar un método
de manera que los actores de formación pudieran
interactuar con los actores sin experiencia.
Sus protagonistas son Rodrigo Vélez (Daniel)
y Jaime Castaño (El Paisa), son actores
de trayectoria y formación pero aún sin mucho
reconocimiento en los medios nacionales.
G.P.: Como nace la historia de ‘La Barra’?
O.R.: La historia tiene que ver con algo
personal, una vivencia mía en este lugar. Yo
conocí ‘La Barra’ como un viajero más y me
impactó su belleza, su tranquilidad y su gente y
además me hospede en la casa de ‘Cerebro’.
Empecé a ir como un viajero normal y un día
conocí un problema real con un paisa que quería
adueñarse de la playa y en ese momento me di
cuenta que la película estaba ahí, que era una
historia que valía la pena contar y comencé a
trabajar con la comunidad por más de tres años.
En la actualidad este conflicto aun persiste en
la zona, es el desplazamiento a las comunidades
Afro.
G.P.: Fue una filmación de bajo presupuesto,
esto incidió para trabajar con un personal
reducido?
O.R.: Realmente se rodó con muy bajo
presupuesto y poco patrocinio. El equipo lo
conformaron 12 personas de la ciudad y con
algunos jóvenes adolescentes del pueblo de ‘La
Barra’ que entrenamos como parte del proyecto.
Pese a los inconvenientes económicos queríamos
lograr un grado de intimidad fuerte con la
comunidad y tener pocas personas nos permitió
lograr esta complicidad. Esta experiencia de
filmar con pocas personas me sirvió para darme
cuenta que se logran momentos de realidad
impresionantes, en otra producción aunque haya
más presupuesto me gustaría filmar de esta
manera austera, se logran resultados
sorprendentes.
G.P.: Qué interesó de su proyecto a
la productora Arizona Films?
O.R.: Lo que interesó en el exterior fue el
tema del Afro en el Pacifico de nuestro país. Es
un tema poco representado en el cine de ficción
en Colombia. Quizás sea la única película hasta
ahora o talvez una de las pocas que presenta
este contenido.
G.P.: Qué busca con esta película?
O.R.: Una propuesta que busca hacer un cine
más reflexivo, que no solo entretenga si no que
explore esa brecha entre lo real y lo ficticio
que finalmente es muy ambigua. Salir a la
realidad, buscar gente real, contar historias
con artistas más cercanos a la vida.
G.P.: Como define su estilo de hacer cine?
O.R.: Estoy comenzando. Me gusta el cine que
surge de lo sencillo, de lo irrisorio
aparentemente para luego construir un camino
como hacia una epifanía. Un cine que pueda
hablar de algo más cercano a la vida. La vida
no necesariamente está llena de grandes épicas,
también la conforman pequeñas situaciones donde
podemos darle un tono poético, más contemplativo
y con esta película, esto fue lo que intenté
hacer aprovechando esa continuidad de las
personas del lugar.
G.P.: Cuál fue el apoyo de Colombia a su
proyecto?
O.R.: Se hizo sin el apoyo del Estado
colombiano, aplicamos muchas veces a las
convocatorias y no hubo respuesta. Tuvimos apoyo
por fuera y comenzamos la primera etapa del
rodaje. Vamos a trabajar fuerte en este primer
semestre, estamos consiguiendo financiación para
poder terminar la película. Aplicamos al cine en
construcción, al Festival de Cine de Toulouse y
a fondos de post-producción y dependiendo de los
resultados podremos decir para cuando podría
estrenarse. Idealmente nos gustaría para fin de
este año.
G.P.: Directores preferidos?
O.R.: Definitivamente Andrei Tarkovski, el
Irani Abbas Kiarostami, algunos latinos como
Carlos Reygadas de Mexico y Lisandro Alonso de
Argentina y el frances Robert Bresson.
G.P.: La realidad social de Colombia no es del
interés del publico cinéfilo?
O.R.: Mi acercamiento al cine tiene que ver
más con una necesidad de dialogar con la
realidad. Me parece que hay una especie de
‘prenoción’ de decir que el cine colombiano
habla de lo mismo, de la violencia, el
narcotráfico, etc. Personalmente pienso que el
cine colombiano necesita hablar de estos temas
porque desafortunadamente es parte de lo que nos
identifica, creo que el problema son las maneras
en que se están asumiendo esas temáticas, cuando
la realidad que a veces es tan penosa se
convierte en un espectáculo y a veces muy banal.
Es necesario dialogar con nuestros conflictos,
buscando formas más poéticas, que si bien vemos
algo espectacular también adquiramos conciencia
de lo que es nuestro país. A mi me parece que
muchos realizadores en Colombia no están cerca
de lo que está pasando en el cine
latinoamericano o lo que pasa en el cine de la
periferia como en Europa Oriental, con el cine
de Irán, de Rumania, como cineastas tenemos que
buscar nuevos referentes que estén mas próximos
a nosotros y no los referentes comunes como el
Thriller y la comedia americana.

G.P.: Se dice que hay una especie de ‘boom’ de
directores jóvenes colombianos?
O.R.: Pienso que hay un renacer, un
escenario ideal para producir películas. Hay una
diversidad grande en la búsqueda de los
directores, tenemos similitudes y diferencias.
Si hay continuidad para los productores y los
directores se podrá en algún momento hablar de
una nueva ola del cine colombiano. Eso depende
de la continuidad que tengamos todos. Es
necesario poder desarrollar un estilo propio, en
Argentina, por ejemplo, los directores tienen
mucha continuidad y se puede hablar de un nuevo
cine argentino. En Colombia estamos arrancando
este proceso. Es muy importante también no
solamente pensar para el público local, sino de
una manera más universal.
G.P.: Para cuando estaría lista la película?
O.R.: En el Festival de Cine de Locarno
tuvimos la oportunidad de conocer varias
personas de festivales, distribuidores y agentes
de ventas, esperamos poder estrenarla en un buen
Festival. La verdad todavía no sabemos en donde
va a ser pero si tenemos certeza que la película
requiere mucho apoyo internacional para poder
que se legitime un poco en Colombia ya que la
gente no está acostumbrada a este tipo de
propuestas y no es realmente una película muy
taquillera. Hay que hacer un trabajo fuerte por
fuera para poder pensar en estrenarla aquí, la
idea es trabajar por fuera con el productor
francés que tenemos y otros aliados.
G.P.: Como se ve como director de cine?
O.R.: Lo que quiero es poder tener
continuidad, pienso que uno puede hacer un cine
muy pequeño, muy sencillo, planteándose una
estética y en ese sentido no es cuestión solo de
dinero sino de preparase bien para tener ideas
minimalistas que son muy importantes. Trabajar
de manera muy libre, porque con la libertad es
de la única manera en la que podemos construir
una verdadera obra.
Hay
que abrir muy bien los ojos, ver nuevas formas,
ver muchas películas, no solamente limitarse al
cine convencional. Comenzar a ver mas alrededor
de nosotros mismos, uno puede encontrar una
película en la esquina de su propia casa.
Necesitamos ser muy sensibles con nuestra propia
vida.
PREMIOS:
Premio Otto de Greiff de Colciencias al mejor
trabajo de grado de Colombia en la categoría
Creatividad y Expresión en Artes y letras.
CREDITOS:
Guión y Dirección: Oscar Ruiz Navia
Producción General: Gerylee Polanco
Producción Ejecutiva: Diana Bustamante
Productores Asociados: Guillaume de
Seille, Andrés Pineda
Director Asistente-Script: Willian Vega
Director de Fotografía: Sofía Oggioni,
Andrés Pineda
Dirección de Arte: Marcela Gómez Montoya
Sonido: Miguel Vargas
Microfonista: Carolina Fernández
Asistencia de Cámara: Viviana Gómez
Producción de Campo: Paola Pérez
Asesor General: Oscar Ocampo
Asesorías especiales: Carlos Henao,
Alonso Torres.
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