| |
Una crítica a los
críticos:
Lo que
estaba haciendo falta

por Julio Luzardo
Uno de los problemas que tenemos aquí en
Colombia es la falta de una crítica bien
estructurada de televisión. En el cine más o
menos existe una trayectoria de críticos desde
mediados del Siglo XX cuando García Márquez
y otros notables ejercieron este honorable
oficio y le sirvieron de guía a los primeros
esfuerzos del cine nacional de la época. La
televisión no ha sido tan afortunada y pocos,
fuera de nuestro gran colaborador de En
Rodaje Javier Santamaría, el fallecido
Miguel Ayuso y el columnista encargado de
espectáculos del periódico El Tiempo, que
le han dedicado el tiempo a esta labor tan
ingrata y desagradecida, pero tan importante
para el medio.
Es
posible que la inmediatez de la televisión y el
tono "light" que mantiene un medio especializado
en generarle diversión a millones de personas,
no sea exactamente considerado un "arte" en todo
el sentido de la palabra y que se mire de reojo
al compararlo con el cine y el teatro, pero la
realidad es que es la única industria de
entretenimiento que tenemos con cierta
estabilidad económica para miles de técnicos y
actores. Y por esta misma razón la
responsabilidad de la crítica es mayor y debe
ajustarse para reflejar más al público y no a
los gustos particulares y peculiares del crítico
de turno.
Con
frases como "Aquí no hay quién vea" y "Aquí no
hay quien ría" empezaron las criticas de Omar
Rincón de El Tiempo y del comentarista
del magazine Sweet, respectivamente, al
referirse a la nueva comedia del Canal RCN
Aquí no hay quien viva, estrenada hace unos
pocos días. Es claro que toda persona tiene su
opinión individual y como tal, se debe respetar,
pero descalificar un trabajo tan bien elaborado
y trabajado como éste demuestra poco
conocimiento del medio y de los gustos del
público.
En
nuestra opinión este programa era lo que
necesitábamos para volver a reír como en las
viejas épocas de Yo y Tú y Don Chinche,
de volver a encontrarnos con unos personajes
divertidos que nos hagan olvidar el día-a-día
del país, la yidispolítica, la parapolítica, el
conflicto armado, el narcotráfico, los
noticieros truculentos, las telenovelas eternas
y los realities sosos.
Con
una factura impecable, excelente fotografía y un
"casting" donde cada uno de los personajes de la
serie brilla con luz propia, seria injusto
destacar a algunos en especial porque es un
trabajo de conjunto donde cada uno tiene su
momento. Precisamente este trabajo actoral, en
ciertos momentos casi de coro griego, es uno de
los buenos puntos de la serie. La cuidada
dirección de Sergio Osorio (Por qué diablos?
y Hasta que la plata nos separe) no deja
decaer el ritmo en ningún momento y aprovecha
los momentos cómicos al máximo.
Aquí no hay quien viva es una adaptación de
una serie española de muchísimo éxito y a veces
se nota el parentesco lejano. Sin embargo, es un
excelente ejemplo de la "clásica" comedia
norteamericana como Tres Son Compañía y
otras del mismo género. En esta clase de
comedia, generalmente situada en apartamentos
multifamiliares, impera las situaciones jocosas
entre los diferentes cohabitantes, forzados a
vivir en comunidades que no son de su total
agrado. Los personajes son muy bien definidos,
un poco exagerados a veces, pero nunca
aburridos. Aquí no cabe la comedia sutil. No es
el estilo del género, pero tampoco es un
Sábados Felices. La televisión en general
tiene mucha competencia en los hogares
familiares, hay gente que entra, que sale, que
contesta el teléfono, que habla, que va al baño,
que va a la cocina a traer mecate o devolver
platos, etc., etc., y los programas tienen que
luchar contra esta falta de atención con buen
ritmo y personajes un poco más exagerados que en
la vida real para poder sobrevivir.
Aquí no hay quien viva estaba planeada desde
un inicio para ser exhibida en un horario
privilegiado los domingos, pero a última hora el
canal decidió transmitirla a diario como si
fuera una telenovela, que nos parece un error y
en este momento no se sabe si el público lo va a
aceptar totalmente. Una cosa es una telenovela
con una estructura diseñada para un desarrollo
sobre un espacio de tiempo largo y una comedia
con personajes fijos que resuelven sus problemas
en programas unitarios. Tocará esperar a ver si
el programa logra captar un público
suficientemente fiel como para hacerle frente a
las telenovelas que le pongan de frente. Se
merece la mejor suerte porque es un trabajo de
calidad donde no se ha escatimado en nada para
ofrecer el mejor producto posible.
julioluzardo@enrodaje.net
|
|