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Hoy en Día los
Billetes
Verdes son la Materia Prima Indispensable para
Lograr una Nominación al Oscar
Por
Julio Luzardo
Es triste ver como hoy en día el otrora
prestigioso premio "Oscar" de la Academia de
Artes y Ciencias de Hollywood se ha vuelto una
ruleta de los millones donde el talento es lo de
menos y donde lo que más importa es el "músculo
financiero" y cómo se mueven o se mani pulan los
votos para lograr que unas películas queden
dentro del ramillete de las escogidas y, a la
vez, le generen jugosos dividendos en dólares a
sus productores. El que piense que estos premios
son la recompensa de una labor bien hecha, de
talento, de innovación, de mérito, están muy,
pero muy equivocados. Esto ya parece una carrera
de resistencia para ver quién gasta más, quién
tiene más dinero, quién promociona mejor, quién
hace mejor el "lobby". Hay casos tan absurdos
como la eterna pelea entre los centros
cinematográficos de Hollywood y Nueva York.
Mientras Hollywood controle los Oscares es muy
difícil -casi imposible- que alguien de Nueva
York como Woody Allen, Martin Scorceses, etc.,
logren una estatuilla. La "barrida" de El
Aviador tiene más que ver con la residencia del
director que con cualquier otra razón lógica.
Y para muestra un botón: la reciente nominación
de Catalina Sandino Moreno como Mejor Actriz
Protagonista por su papel de María en la
película María Llena Eres de Gracia. Aunque su
papel de "mula" ha llamado mucho la atención de
los criticos y del público y fue merecedor de un
Premio de Mejor Actriz compartido en el Festival
de Cine de Berlin, la verdad es que es
simplemente una actuacion decorosa,
relativamente bien hecha para una actriz con muy
poca experiencia, pero nunca se puede comparar
con una interpretaciones como la de Charlize
Theron, con la que compartió el premio en Berlin,
y que hizo posiblemente uno de los personajes
mas memorables de la cinematografia mundial en
Monster. Inclusive, la mayoria de las personas
consideran que su compañera de set, Yenny Paola
Vega, se desempeña muchisimo mejor en un papel
relativamente pequeño.
Además, existe un antecedente a esta película
que para algunos de nosotros que la vimos pesa
muchísimo ya que es un punto de comparación
directa y a la vez un cuestionamiento. En 1989
se produjo una película con el mismo tema
títulada Nieve Tropical (Tropical Snow),
producida también por una firma norteamericana,
pero dirigida por el colombiano, Ciro Durán. La
película era protagonizada por David Carradine y
la bellísima Madeleine Stowe, que no solamente
participa por primera vez en un largometraje
sino que hace una actuación magistral en un
papel casi idéntico al de Catalina Sandino. Las
dos películas son tan parecidas en tema y
personajes que María parece un plagio de la
anterior con la gran diferencia que Nieve
Tropical termina con una de las escenas más
impactantes y duras que hemos visto y María se
vuelve casi una apología al delito al permitir
que su protagonista "corone" con éxito su
aventura y decida quedarse a vivir el "sueño
americano".
Entonces ante estos interrogantes, ¿qué fué lo
que pasó para que Catalina Sandino fuera
nominada al Oscar como mejor actriz del 2004 y
le diera al cine colombiano el mejor éxito
publicitario en toda su historia?
En primer lugar, a diferencia de la mayoría de
las películas colombianas, María, tiene padres
ricos: la megaproductora HBO Films y la
distribuidora Fine Line. Y aunque en un inicio
se quizo hacer pasar la película como si fuera
un filme autenticamente nacional y se presentó a
la Academia para concursar dentro del área de
Mejor Pelíicula Extranjera con el aval del
Ministerio de Cultura de Colombia que le expidió
un certificado como producción colombiana por
supuestamente haberse financiado un 20% de su
costo en Colombia y por contar con actores
nacionales. Desafortunadamente, la Academia vio
las cosas desde otro punto de vista ya que sus
reglas claramente estipulan que para respaldar
la nacionalidad se debe cumplir con el requisito
de tener por lo menos dos de los tres puestos
más importantes de la película con personas del
mismo país: el director, el escritor, el
productor. En este caso, María se rajaba en
todas tres categorías, ya que eran personas o
empresas norteamericanas y, a la larga, la
certificación del Ministerio no sirvió para
nada. Lo más cercano a darle la ciudadanía
colombiana era un co-productor colombiano que en
la realidad era el llamado Productor de Campo, o
sea un simple empleado del productor
norteamericano. Pero, afortunadamente para la
producción, le dejaron a la película una puerta
abierta donde -a fin de cuentas- se les apareció
la Vírgen: la posibilidad de participar como
producción norteamericana en por lo menos 15
categorías más.
Ante este hecho, HBO y Fine Line decidieron
enfilar sus baterias a dos posibles nominaciones
donde pensaban que tenían alguna posibilidad: en
la del Guión de Joshua Marston y especialmente
en el de Mejor Actriz, apoyados por el premio de
Berlin, un breve rosario de otras premiaciones
en festivales de tercera categoría y las
sorpresivas buenas críticas norteamericanas. El
resto es historia ya que sus esfuerzos de varios
cientos de miles de dólares, avisos gigantescos
en todos los periódicos importantes del medio,
Variety, Hollywood Reporter, entrevistas, giras,
"lobby" intenso ante los miembros de la Academia
junto con miles de cintas de VHS y DVD de la
cinta, etc., dieron su fruto con la nominación
de Catalina. Ahora con esa nominación bajo el
brazo, que es casi como un premio dada la
importancia y el prestigio del Oscar, HBO y Fine
Line no solamente han logrado vender su película
en muchos otros paises del mundo, le han dado un
empujón titánico a la distribución mundial del
DVD y hasta un reestreno éxitoso en Colombia
respaldado en parte por dineros del Fondo para
el Desarrollo Cinematográfico de la nueva Ley de
Cine 814 de 2003.
La gran incognita es cómo va a afectar esto al
cine colombiano normal, ya que nuestros probres
realizadores no tiene ni medianas posibilidades
de llegar a lograr un reconocimiento como este
en un futuro cercano, donde la realidad de los
presupuestos, los apoyos gubernamentale y las
perspectivas de ganancia no permiten pensar en
los huevos de oro de Hollywood. Lo que sí se ve
muy claro es la inutilidad de enviar películas
para que concursen por nominaciones al Oscar de
Mejor Película extranjera si no están
ampliamente respaldadas con una billetera llena
de dólares... |
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