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PACHECO: EL
GRAN SEÑOR DE LA TV COLOMBIANA

por
Javier Santamaría
Desde que tengo
uso de razón he escuchado un apellido convertido
en nombre que identifica a uno de los iconos más
importantes de la televisión colombiana:
Pacheco.
Y es que hablar de Fernando González Pacheco, es
remontarnos a las épocas más “gloriosas” de la
pantalla chica, pues prácticamente con este
¡monstruo!, este ¡gran dinosaurio!, en el buen
sentido de la palabra, nació el sano
entretenimiento para muchas generaciones de
colombianos, que crecimos admirando a este
personaje, un señor feo, terriblemente
carismático, de apariencia bonachona, que
animaba como ninguno.
Fernando González Pacheco nació en Valencia
(España) un 13 de Septiembre de 1932, es hijo de
Doroteo González-Pacheco e Inés Castro Montejo,
desde los cuatro años se encuentra viviendo en
Colombia, la que considera su Patria, en la que
se convirtió en un icono de la televisión,
querido, respetado, sin duda irrepetible e
irremplazable.
En mi niñez, mis mañanas eran una delicia frente
al televisor viendo “Animalandia” animado por
Pacheco y los inolvidables payasos Pernito,
Bebe, Tuerquita, Tribilín y Juanito, las loritas
parlanchinas de gelatina Gelada o nada, las
secciones de si lo tiene tráigalo, las
exposiciones caninas preparadas por Don Germán
García y García (q.e.p.d), en fin, un espacio
que duró más de doce años al aire.
Pacheco ha sido animador, presentador,
periodista, actor, torero, paracaidista,
boxeador profesional y campeón de tenis de mesa,
un hombre que ha vivido su vida enarbolando un
gran Don de gentes, extrema sencillez y
humildad, lo que lo ha hecho merecedor del
sincero cariño de todo un país. La primera vez
que lo conocí fue en la época en que se inauguro
el parque del avión en la ciudad de Cali,
fundado por uno de sus grandes amigos, el
periodista cubano-colombiano José Pardo Llada,
ya fallecido, evento al que fuimos convocados
niños y jóvenes de la ciudad a través del
espacio radial “Mirador en el aire” y mediante
un concurso que consistía precisamente en hacer
un dibujo de Pacheco, los mejores trabajos
artísticos ganaban entrada preferencial al
parque, donde desde tempranas horas de la mañana
nos agolpamos los felices ganadores, todos
ansiosos de conocer en persona a Pacheco.
En vista a la gran multitud, el animador numero
uno de la televisión colombiana llegó a bordo de
un carro de bomberos acompañado de José Pardo
Llada, saludando efusivamente a toda la gente
que le gritaban ¡Pacheco, Pacheco, te queremos!.
Todos queríamos tocarlo, sentir que el gran
“Pacheco” era de carne y hueso y comprobar con
nuestros propios ojos, si era ¡tan feo! y pecoso
como salía en el televisor, además de lograr lo
imposible… tomarse uno foto de recuerdo con
él(confieso con tristeza, que no lo logre, era
una misión verdaderamente titánica para un
muchachito solo en medio de la gran multitud
agolpada en el parque).
El productor Alberto Peñaranda fue el directo
responsable de que “Pacheco” se involucrara en
el mundo de la televisión, lo conoció cuando era
camarero en la Flota Mercante Grancolombiana y
al escucharlo cantar, de inmediato le propuso
hacer televisión. En el año 1956, es el debut
televisivo de Don Fernando González Pacheco en
el programa “Agencia de artistas” de la extinta
programadora Punch, donde gracias a su
desbordante carisma y espontaneidad se gano a la
teleaudiencia, un tanto reticente al comienzo
con aquel novato y poco agraciado presentador.
De ahí en adelante la carrera de “Pacheco”
despego como un cohete intergaláctico: “Cita con
Pacheco”, “Compre la orquesta” , “Quiere caco”,
“Cabeza y cola”, “Siga la pista”, “Uno más uno,
tres”, “Sabariedades”, “El programa del millón”
y cientos más cosechando triunfo tras triunfo,
logrando que su bien ganada fama y prestigio
profesional jamás minaran su innata humildad y
sencillez, pese a ser lo que hoy, en el retiro,
sigue siendo con perpetuo mérito: el Gran Señor
de la televisión colombiana.
“La suerte del feo, el bello la desea” y es que
“Pacheco” comparte su vida con una reina de
belleza, Liliana Grohis, su esposa y compañera
fiel, discretamente apartada de la fama que
rodeo a su esposo, su vida privada ha estado
siempre al margen del mundo farandulero y ambos
se han cuidado de no darle papaya a los
periodistas del espectáculo. Pacheco comparte su
apartamento con sus guacamayas y perros, a los
que adora como a los hijos que no tuvieron.
“Pacheco” confiesa que sus grandes vicios fueron
siempre el cigarrillo, el juego y dormir como
bebe recién nacido. Como entrevistador,
considera que su mejor entrevista se la hizo al
desaparecido líder del nuevo Liberalismo Luis
Carlos Galán Sarmiento, aunque fue premiado por
su excelente entrevista al presidente panameño
Omar Torrijos.
Creo que aunque las nuevas generaciones de
televidentes tienen una nula, vaga o escueta
referencia en torno al fenómeno “Pacheco”, otros
al contrario, por legado familiar, por las
recientes noticias de sus quebrantos de salud y
por simple curiosidad husmeando en internet, han
descubierto incrédulos quien es el gran ícono
viviente de la televisión colombiana.
Ni Jota Mario, ni Hernán Orjuela, ni Cezán, ni
Calero, ni otros tantos émulos han logrado
llegarle a los tobillos a nuestro querido
Pacheco, para los que él ha sido un referente
importantísimo, una consolidada institución en
materia de televisión, que trascenderá a través
del tiempo y la inmortalidad.
Cuando un periodista lo interrogo acerca de la
muerte y su concepto sobre este suceso por el
que todos los seres vivos atravesaremos algún
día, Pacheco respondió:"Pienso en ella en forma
natural. No le pongo misterio. El día que llegue
el mal momento de morir (ojalá no sea muy pronto
porque me encanta la vida), lo tomaré con una
enorme naturalidad'.
Aunque aún, después de tantos años transcurridos
no logro tomarme la foto para el recuerdo con
Pacheco, quiero con este pequeño reconocimiento
hacerle saber lo mucho que se le admira y estima
y expresarle que no solo yo, sino varias
generaciones de colombianos solo tenemos para el
Gran Señor de la televisión colombiana, muchas,
pero muchas muestras de sincero agradecimiento
por tantas, tantas horas de sano esparcimiento
brindadas desde que éramos niños, hasta nuestra
adultez.
¡DIOS te bendiga por siempre Pacheco!
jahesa@hotmail.com
COMENTARIOS:
Fecha: Noviembre 4, 2010
Nombre: Ubelli García
Correo Electrónico:
ubelligarcia7@Yahoo.es
¿Qué tiempos aquellos! Con cuánto cariño
recuerdo a Pacheco y sus programas de
televisión. Gracias por hacérnos ver la vida
de otra manera. Si mis hijas hubiesen crecido
en Colombia para conocer la maravillosa
persona que tú eres. Colombia te quiere.
Fecha: Octubre 13, 2010
Nombre: ana
Correo Electrónico:
mile.1965.@hotmail.com
fuiste el ladron de corazones,aun te llevo en
mis recuerdos ,contigo aprendi a sonreir y
añorar esos programas tan maravillosos que,tu
dirigias,no hubo ser humano que se rindiera a
tus pies ,solo quiero decirte gracias,jamas
dejaras de ser lo que fuistes un dia ,seras
preso en millones de recuerdos y corazones
colombianos .contigo aprendi que con un poco
de humor la vida es mal dulce un beso mi
querido pacheco ,que dios te bendiga
siempre,ana
Fecha: Agosto 22, 2010
Nombre: patricia duque
Correo Electrónico:
mypattydiuk@hotmail.com
Pachequito el gran señor, eres toda una gran
historía; de la televisión colombiana me
acuerdo de ti desde que presentabas
animalandía espero que estes mejor de salud.
La ultima vez que te vi y en persona fue el
dia en que operaron a mi madre en la clinica
Shayo y a ti tambien a la semana siguiente de
lo mismo quiero volverte a ver asi sea en tele
porque eres uno de los seres más queridos de
la televisión colombiana besos.
Nombre: JOSÉ EDUARDO
GÓMEZ M.
Correo Electrónico:
jeduardogomez599@hotmail.com
Tengo 46 años y cuando vivía en Bogotá, fuí
varias veces al programa Animalandia cuando lo
emitían desde Inravisión por la Avda el
Dorado, cuando llovía nos entraban a un salón
grande.
Cuando Pacheco no estaba, lo animaba o don
German García o Hernán Castrillón.
Recuerdo que en Animalandia habia una sección
llamada "animales curiosos", en ese entonces
yo tenía 10 años y llevé una Tingûa que
teníamos en la casa (Tingua es un pájaro que
tiene el pico de colores y un plumaje azul
tornasoleado).
Me regalaron productos de Jacks Snacks, me
divertía con mi hermano al ver a los payasos,
los loros de Gel Hada y otras distracciones.
Tuve el gusto de conocerlo en persona años mas
tarde (1982) en el barrio Pablo Sexto, el se
encontraba haciendo una entrevista a Alejandro
Brand un personaje del fútbol de Milllos y le
pude dar la mano.
Eran tiempos bonitos, una TV sana, educada y
tenia un programa llamado Cabeza y Cola los
domingos a las 3 pm en donde participaban
parejas en un concurso de cultura general, el
perico Ataulfo sacaba la papeleta con la
pregunta y el ganador del concurso un Sr.
Laverde me acuerdo se ganó una casa en el
barrio Villa del Prado.
Recuerdo también Cita con Pacheco, el
momento en que fue secuestrado un miercoles en
la noche, el perro Coco que era un bulldog,
cuando saltó en paracaídas...en fin, un
personaje que marcó nuestra vida y la de
muchos.
Muy bonito su comentario que leí en la web y
me parece que somos contemporáneos.
Reciba mi saludo.
JOSÉ EDUARDO GÓMEZ M.
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