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LOS PREMIOS
TV Y NOVELAS 2010

por
JAVIER SANTAMARIA
Una
desazón maluca nos dejó a muchos televidentes
críticos y por qué no jactarnos,
!todavía
objetivos e imparciales!, que con indisimulable
desgano presenciamos la pasada entrega de los
premios TV y Novelas en la que como cosa
rara arrasó el canal RCN, encargado a la
vez de llevar a la pantalla chica todas las
incidencias de esta gala farandulera y que
organiza una de las revistas más vendidas en el
país, prensada por la editorial
Televisa-Colombia, aliada comercial de
RCN televisión.
Basta con tener tres centímetros de frente para
empezar a hilar delgado y no dejarnos meter los
dedos a la boca, con el cuento morrongo de que
estos premios están vigilados por la famosísima
firma auditora Pricewhaterhousecooper,
como si esta premisa fuera razón más que
suficiente para no osar poner en entredicho los
resultados finales de una votación hecha
previamente por el millón y algo de lectores y
televidentes, mediante cupones enviados a la
revista o por votación electrónica a través de
un aplicativo web.
Razones sobran y con sustento a la mano, para
comenzar manifiesto que si estos premios
supuestamente los otorga “la teleaudiencia
rasa”, esa misma que brinda un voto más
por simpatías superfluas, que por un análisis
someramente critico, la que sencillamente le da
rating a una producción sin entrar a contemplar
el millonario presupuesto invertido en llevarla
a la pantalla, ni se fija en detalles de
continuidad, del peso histriónico de un elenco,
ni siquiera si la escenografía es ajustada o
repetida, que si los diálogos son insulsos o el
hilo dramático es incongruente etc, esa la que
solo se fija en que tan “papito” es el
protagonista o que tan buena está la actriz, la
misma que simplemente le da el guiño a una
telenovela o serie si hay un coincidente patrón
de identificación que colma sus expectativas de
ocasión, no entiendo entonces, por qué
producciones que por más de un año llenaron este
requisito de la “teleaudiencia rasa”
y se ubicaron en primerísimos lugares de
preferencia, soportados en los reportes de
audiencia oficiales ( pese a no ser propiamente
las mejores dentro de la perspectiva de los
versados en el tema de la televisión) pasaron
extrañamente inadvertidas en esta premiación,
casi que “pisoteadas” por las que no fueron
favorecidas por el rating ese año, pese a su
reconocida calidad.
El
peor año de RCN en materia de rating fue
el 2009, donde los descalabros fueron
abrumadores y su competencia el Canal Caracol
fue líder absoluto apoyado en dos o tres
producciones en las que se destacan:
“Las muñecas de la mafia”, “Oye Bonita” y
“Gabriela, giros del destino”.
Era
más que lógico y obvio que ”Las muñecas de
la mafia”, “Oye Bonita” y “Gabriela, giros del
destino” estuviesen por ganado derecho
en la competencia, pues fueron las favoritas de
“la teleaudiencia rasa”; este pequeño, pero
crucial detalle deja contra el paredón y en
entredicho la credibilidad de los Premios T.V
y NOVELAS, simple y llanamente la premiación
no fue coherente con lo sucedido ese año en
materia televisiva.
La
miniserie “Las muñecas de la mafia” en
cuestión de rating y popularidad estuvieron por
encima de “El Capo”, eso que ni que, y
nadie discute que la serie producida por
FoxTelecolombia para Canal RCN en
materia de producción y calidad televisiva se
destaca más que la miniserie de Canal
Caracol, pero el punto a tocar es el de la
popularidad, y se supone que TV y NOVELAS,
premia las más populares.
Ahí
vienen las premisas: “RANTING NO ES SINONIMO
DE CALIDAD Y CALIDAD NO ES SINONIMO DE RATING”,
ahora anexemos por obligación otra premisa
basados en la pasada premiación de la
Revista TV y Novelas : “RATING NO ES
SINONIMO DE POPULARIDAD, PERO POPULARIDAD SI ES
SINONIMO DE RATING”, ya empecé a filosofar
como Martín Emilio Cochise y Danielito
Samper…
En
México también ocurre exactamente lo mismo con
estos premios, solo se los llevan las
telenovelas de TELEVISA y TV AZTECA,
jamás es tenida en cuenta, salvo en una
oportunidad en la que por vergüenza tuvieron que
nominar una producción de la competencia que les
dio por primera vez, sopa y seco en rating, y
era imperdonable ignorar este triunfo.
Canal CARACOL
se ha marginado desde hace varios años de los
Premios TV y NOVELAS pues advertían la
palpable falta de equidad y nunca estuvieron de
acuerdo que fuera el mismo Canal RCN el
que se encargara de la logística para Televisión
del evento, a sabiendas de los vínculos
preexistentes entre esta televisora y la
editorial TELEVISA. Los premios que se
le han otorgado son como de consolación, como
por no dejar…
Lo
más sensato y ético es que Los llamados
Premios TV Y NOVELAS de ahora en adelante
solo reconozcan y premien las producciones de
Canal RCN y más que por respeto, ni siquiera
se tomen la molestia de nominar producciones de
Canal CARACOL. Lo sucedido la gala
pasada, fue una completa payasada.
CANAL CARACOL
debe implementar en alianza con otra revista un
certamen farandulero donde se premien sus
producciones y talento, ya que es imposible que
haya imparcialidad y objetividad en los actuales
premios TV y NOVELAS, por más que se
defiendan diciendo que los resultados son
íntegramente fidedignos y regidos a un estricto
proceso de auditoría. Como dice mi abuelita
“aquí hay gato encerrado”.
jahesa@hotmail.com
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