|
Seminario Melodrama e Identidad:
La Telenovela Colombiana
Junio 23, 1999 - Bogotá, Colombia
Resumen General: Después de una larga jornada desde
las 8:30 am hasta las 5:30 pm, una presentación en
video de 30 minutos resumiendo los 45 años de la
televisión colombiana, diez conferencistas, un
intermedio musical de casi dos horas y unas palabras
de Alberto Casas Santamaría, Ministro de Cultura de
Colombia, se celebró un interesante seminario sobre
el género del melodrama y en específico sobre la
telenovela colombiana y su influencia sobre la
cultura y la identidad nacional. Con un lleno total
en el auditorio Teresa Cuervo del Museo Nacional de
Colombia y con una asistencia compuesta casi en su
totalidad de gente jóven, se discutió y se aprendió
sobre el fenómeno cultural de la telenovela y su
impacto social. Casas Santamaría resumió en su breve
alocución lo que significa verdaderamente un género,
generalmente menospreciado por los intelectuales,
que tiene unas raíces profundas en el sentimiento
popular de nuestros pueblos latinoaméricanos y que,
particularmente en el caso de Colombia -a diferencia
de otros países como México y Venezuela- la base de
su éxito es precisamente la de ser una manifestación
muy propia del país, sus regiones y su gente.
Omár Rincón, conocido crítico de comunicaciones de
la Universidad Javeriana, hizo las veces de
moderador del evento, que se compuso de varias
exposiciones interesantes: Jesús Martín-Barbero,
historiador, crítico y escritor del medio de
televisión, se encargó de hacer un breve pero muy
interesante resumen de la parte histórica del
melodrama y de la telenovela colombiana; Germán Rey,
crítico de TV, hizo un análisis del género; las
vicepresidentas creativas de los dos canales
privados RCN y Caracol, Juana Uribe y Magdalena La
Rotta, comentaron las técnicas utilizadas en los
canales para producir y evaluar proyectos
televisivos; los escritores Dago García y Fernando
Gaitán, relataron de una manera muy fresca la labor
del escritor frente a las exigencias de la
comercialización, la creatividad, y el género del
melodrama; dos colaboradoras del Instituto Caro y
Cuervo presentaron el proyecto que se está
adelantando por el Instituto sobre el uso y el abuso
de la lengua castellana en el medio de la
televisión, especialmente en la telenovela y las
implicaciones que esto tiene sobre la utilización
del idioma; y se cerró con un escrito muy poético de
Heriberto Fiorillo, periodista y realizador de
televisión, sobre sus sentimientos encontrados con
la telenovela, apropiadamente ambientado por una
suave música de bolero.
Omár Rincón. (Conocido crítico de comunicaciones de
la Universidad Javeriana) Destacó que la televisión
acaba de cumplir 45 años de haberse fundado en
nuestro país y que se ha vuelto a través de la
telenovela la manifestación de la identidad
nacional.
Jesús Martín-Barbero. (Historiador, crítico y
escritor ) Resumió algunas palabras de Romero
Pereiro donde se resalta que la telenovela
latinoamericana es una mezcla entre la cultura y el
melodrama; algo completamente inválido, sentimental,
una combinación del tango, el bolero y la ranchera.
Es el drama del reconocimiento cotidiano. Es algo
más que un género dramático. En el melodrama está
todo resumido: la nostalgia, el decir popular, los
personajes. México y Venezuela por muchos años
fueron los líderes del género que para ellos no
tenía espacio ni tiempo. Brazil y Colombia dieron un
rompimiento con este estilo al estar más cercanos al
tema, a la historia. Ya la telenovela no vive
alejada a la realidad. Refleja la evolución de
nuestros países. Empieza la primera de las dos
étapas de la telenovela colombiana con PORQUE SIGO
SIENDO EL REY de Martha Bossio, libretista; y Julio
César Luna, director, donde la telenovela empieza a
burlarse del melodrama. Después siguen GALLITO
RAMIREZ y LAS MUERTES AJENAS. Se descubre la
relación entre lo rural y lo urbano. GALLITO RAMIREZ
resalta el regionalismo costeño, mientras que LAS
MUERTES AJENAS representa el sub-mundo del rebusque
urbano. Entonces, para la segunda étapa arranca la
telenovela que se vuelve un fiel reflejo del país.
Dentro de este grupo se encuentran SAN TROPEL, EL
DIVINO, CABALLO VIEJO, entre otras. Se empezó a ver
que había muchas colombias y las regiones cobran
importancia con sus personajes y sus dialectos.
Paralelamente los dramatizados agarran fuerza. Se
reconoce que la realidad desborda la ficción. En
cierto modo, cabe más país en los dramatizados que
en los noticieros. Representar nuestra historia
cotidiana y los personajes característicos del país
se vuelven elementos claves. Con bases en el
folletín de misterio y suspenso rural del Siglo XIX
nace EL ANGEL DE PIEDRA, de Julio Jiménez, en medio
de un melodrama homenaje a la madre soltera, se
vuelve clave para entender las contradicciones del
país. EL CRISTO DE ESPALDAS, del libro de Caballero
Calderón, cruda realidad de la violencia rural, Con
EL CUENTO DEL DOMINGO, Pepe Sánchez dirige las obras
brazileñas VIVIR LA VIDA y BRILLO, que le abren la
puerta a un estilo parecido al neo-realismo italiano
colocado dentro de la pobreza bogotana. AMAR Y
VIVIR, LOS VICTORINOS avanzan sobre este estilo y
dan paso a uno de los más importantes dramatizados
realizados en esos años, DOS ROSTROS, UNA VIDA, que
fue tan impactante por su tratamiento de las
instituciones mentales, que fue críticada
fuertemente y censurada. Entraron algunos directores
de cine como Carlos Mayolo y Lisandro Duque para
oxigenar un poco el sistema de producción. En LOS
PECADOS DE INES DE HINOJOSA y LA CASA DE LAS DOS
PALMAS se hizo historia de la vida cotidiana del
siglo pasado. Con LA ALTERNATIVA DEL ESCORPION, y
MARIA, MARIA se entró directamente a enfrentar la
realidad del país. SEÑORA ISABEL afrontó la historia
de una señora ya pasada los 40, que tuvo tanto éxito
que se hicieron otras versiones en México y en
Venezuela, los viejos baluartes del melodrama
latinoamericano.
Germán Rey. (Crítico de TV) Con un discurso un poco
desenfocado por falta de conocimiento de las
verdaderas raíces del teatro colombiano de principio
de siglo, trata de buscar un paralelo entre el
teatro y la televisión. Anota equivocadamente que la
televisión entra a suplir la falta de un medio para
divertir popularmente al público, desconociendo
totalmente la labor de Luis Enrique Osorio, Campitos
y otros, que dependian fundamentalmente de un
público popular. También cae en otra equivocación
increíble al decir que afortunadamente los jóvenes
realizadores de televisión de hoy en día son
creadores visuales y ya no añoran el cine ni el
teatro para sus formas expresivas nuevas. Eso es
como decir que un edificio no necesita bases para
contruirse.
Juana Uribe. (Vicepresidenta Creativa de RCN
Televisión) Hace un resumén superficial de las
labores de producción dentro de una programadora,
destacando la entrada del Productor General al
panorama como cabeza directriz de los nuevos
proyectos televisivos, por encima del director y del
escritor. Es el encargado de coordinar todo lo de
una producción: el casting, los actores, los
libretistas, la publicidad, la música, etc. Puede
llegar a manejar presupuestos que pasan por encima
de las siete cifras y es el responsable del éxito o
fracaso del producto final.
Magdalena La Rotta. (Vicepresidenta Creativa de
Caracol Televisión) Hoy en día cualquier producto
debe responder a una necesidad de marketing. El "zapping"
o "canaleo" ha creado una competencia feroz donde se
debe estudiar cada minuto de cada programa. Existe
el gran reto de mantener al público en un solo
canal. Se tienen que evaluar técnicamente las
necesidades del mercado. La sociedad colombiana ha
cambiado mucho y ya no se puede especular aunque
siguen existiendo los tres factores principales de
las telenovelas: el amor, valores morales y el
dinero. Se hacen estudios de grupo y testeos de los
libretos, los actores, elementos, etc. Uno de cada
ocho proyectos logran pasan a la étapa de
producción. Intervienen demasiadas personas. Pero
sigue existiendo el elemento impredescible: "la
magia". Fracasar es un lujo que no se puede dar. Hay
que estudiar muy bien los temas. Desafortunadamente,
hoy en día ha empezado la "ñerización" de la
televisión y nos encontramos con un nivel muy alto
de contenido con hampones. Una cosa es acción y
suspenso, otra cosa es apología al delito.
Dago García. (Libretista) Disertación muy
interesante y divertida sobre la relación entre los
ejecutivos de las programadoras y los creativos
(léase: escritores y directores). El ejecutivo
maneja elementos como ratings, shares, marketing,
etc., mientras el creativo lo asume desde el punto
social. Deberían trabajar juntos, pero a veces no se
da. Hay tensión entre unos y otros. Donde está la
toma de decisiones, ambos toman lados opuestos.
Aunque el término melodrama no es muy claro, es el
género favorito de los ejecutivos ya que es el
ritual de la repetición: la fórmula vendedora. Al
depender de una fórmula, el ejecutivo se siente
tranquilo. Un buen ejemplo son las novelas de México
y Venezuela, que nunca cambian la receta y hacen sus
producciones como haciendo salchichas. De todas
maneras, los críticos ya están empezando a hacer una
reflexión seria sobre el melodrama, con por lo menos
15 años de retraso...
Fernando Gaitán. (Libretista) El melodrama es según
Delia Fiallo "la exaltación de pequeños dramas". Es
un gènero literario que está evolucionando. Es un
género para pobres en entrega por episodios. Los
temas están basados en su mayoría en seis historias:
LA CENICIENTA, ROMEO Y JULIETA, EL PRINCIPE Y EL
MENDIGO, CUMBRES BORRASCOSAS, CRIMEN Y CASTIGO y
MADAME BOVARY. Es la lucha entre los pobres y los
ricos, visto desde la perspectiva de los pobres.
Tiene mucho del tango: personajes en posiciones
opuestas, pobres que son humillados, tienen sueños,
sentimientos, ascenso social, ¿quién será mi padre?
La protagonista es el eje de la historia.
Generalmente lloran mucho. Si la telenovela se
compone de 200 capítulos, eso quiere decir que hay
200 noticias para la protagonista: 2 buenas (cuando
conoce al protagoniasta y cuando se casa con el
protagonista) y 198 noticias malas. Siempre sigue
las mismas líneas. Tiene un gran poder de
identificación. Cambia por su contexto, pero no por
sus historias, que siempre son las mismas seis
básicas. La telenovela es el mayor género de
penetración. Ha llegado a sitios en latinoamerica y
muchas partes del mundo donde no ha llegado la
literatura. Aunque México y Venezuela han sido los
máximos exponentes de la telenovela "clásica", el
género está cambiando por el contexto. Colombia ha
ayudado al cambio de la nueva telenovela aunque no
es fácil escribir para un país herido. Existen
muchos temas, pero tenemos un público muy difícil.
No le gusta mucho ver la realidad muy cruda. En
resumen el melodrama es el reconocimiento de unos
temas ya conocidos, como en la tragedia griega. Con
este solo hecho, se acaba la genialidad y es más
fácil seguir la fórmula. |
|