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La
impredecible taquilla colombiana
(Caso No. 1: Dynamo en la
Contracorriente)

por
Julio Luzardo
Posiblemente uno de los mayores retos de hacer cine,
fuera de los costos, la financiación y los problemas
técnicos, es el apoyo del público y la ausencia del
mismo cuando una película resulta siendo un
irremediable "hueso" en la taquilla. En el medio
cinematográfico colombiano todos sabemos de los
éxitos taquilleros de La Estrategia del Caracol,
Rosario Tijeras, Soñar No Cuesta Nada, de las
películas del Gordo Benumea, las de Dago García, y otras cuantas, pero
quién se acuerda de las que no fueron tan
afortunadas con el esquivo público: La Mágica
Aventura de Oscar, Humo en tus Ojos, Helena, La
Muerte es un Buen Negocio, El Palenque de San
Basilio, La Desazón Suprema, Bajo la Tierra,
El Cielo, Polvo de Angel, El Intruso y After
Party, que no lograron pasar la barrera de los
2.000 espectadores y son las 11 películas con el
dudoso honor de ser las menos taquilleras de la
reciente historia del cine colombiano.
Ultimamente las producciones colombianas han
participado en muchos festivales internacionales de
cine y han recibido varios premios importantes, pero
el público ha sido esquivo con estas mismas
películas ya que el gusto popular no está
sincronizado con el de jurados extranjeros, que
ven lo normal nuestro como algo raro y atípico. Y
desafortunadamente, el verdadero éxito en el cine se
ve en los resultados de taquilla y no en los premios
ganados. Al fin y al cabo, el cine que domina casi
todas las pantallas del mundo, el de Hollywood, es
el que nos ha enseñado a mirar las cosas desde esa
perspectiva y cualquier intento de industria se debe
medir bajo el mismo criterio.
Por
considerar el punto económico del cine parte
fundamental para evaluar los resultados de las
producciones cinematográficas que se están
realizando en el país, hemos decidido abrir esta
nueva sección en la página de En Rodaje para
servir de guía para futuros proyectos. No contamos
con más datos que los que se consiguen normalmente
de Proimágenes a través del boletín de
Pantalla Colombia y la estadística de pantallas
y exhibiciones que tienen los sitios web de Cine
Colombia, Cinemark, Procinal y Cinépolis. Sin
embargo, es suficiente información como para formarnos
una idea general de las tendencias del público, la
taquilla y las posibilidades de recuperación de
ciertas películas de acuerdo al interés generado,
publicidad, número de copias, etc.
Nuestro
primer estudio referente a taquilla tiene que ver
con dos películas, Nochebuena de Camila
Loboguerrero y Contracorriente de Javier
Fuentes-León, ambas producidas por Dynamo, Colombia.
La primera es una producción totalmente colombiana,
ganadora de la convocatoria de producción del FDC
del 2007 y galardona con el premio al Mejor Actor
Principal del Festival de Cine de Gramado, Brasil,
del 2009, y la segunda, una coproducción entre Perú,
Colombia, Francia y Alemania, precedida de numerosos
premios internacionales, especialmente el del
público del Sundance Film Festival.
Sin
demeritar la calidad de las dos películas, que sin
lugar a duda es intachable, se nota a leguas la
inexperiencia en distribución cinematográfica de la
empresa Dynamo, que se auto-denomina pomposamente
"la empresa de producción audiovisual más prolífica
y exitosa a nivel latinoamericano", calificativo que
hasta ahora no han podido sustentar con las
taquillas nacionales de sus primeros dos estrenos
propios: Nochebuena y Contracorriente.

En
nuestro parecer, Nochebuena de Camila
Loboguerrero, es una de las mejores comedias
colombianas de los últimos años, respaldada por una
puesta en escena llena de dinamismo y buen humor,
parecida en estilo a las películas de Dago García,
pero mucho mejor en todo sentido, con una dirección
impecable y muy buen manejo de actores. La
película entró a los teatros respaldada por 70
copias en 35mm, uno de los tirajes más grandes que
se le ha hecho a película colombiana alguna. La
época pre-navideña era la precisa para su
lanzamiento y el tema de las pirámides de DMG estaba
en pleno furor para servir de "gancho" excepcional
con el público espectador. Sin embargo, la película
no pegó con el público y la taquilla fue una de las
más bajas del año. Según datos del Ministerio de
Cultura, entraron solamente 26.974 espectadores a
ver la cinta. En comparación, Riverside de
Harold Trompetero, con un lanzamiento muy modesto, obtuvo 44.382 espectadores el año
siguiente con sólo 10 copias. ¿Qué pasó? La
respuesta es muy sencilla: Nochebuena se
lanzó sin ninguna promoción televisiva y con muy
pocos apoyos publicitarios. A pesar de tener 70
copias bien ubicadas, se presentó casi como una
película clandestina y los resultados fueron
desastrosos. En el cine lo que no se ve, no se
vende.

Ahora,
en el caso más reciente de Contracorriente,
los errores del pasado se subsanaron... en parte.
Esta vez hicieron un contrato con el Canal Caracol y
tuvieron buena presencia televisiva. Rebajaron el
número de copias de lanzamiento en Colombia a 40.
Pero calcularon que ganar varios premios del público
en diferentes festivales les garantizaba una
excelente taquilla en Colombia y no tuvieron en
cuenta que el público asistente a festivales es
radicalmente diferente al público normal.
Desafortunadamente, los premios en festivales no
garantizan buen público y a veces pueden hacer más
daño que bien ya que la gente asocia los premios en
festivales con películas lentas y aburridas. En
fin.. el resultado no fue lo esperado y la taquilla
de la primera semana, 21.755 espectadores, fue muy
parecida a los 20.000 de Nochebuena, así que
no fue mucho lo que se progresó en esta materia y
demuestra que nadie puede predecir los gustos del
público. Sin embargo, y en un marcado contraste,
Del Amor y Otros Demonios de CMO Producciones,
con solamente 15 copias, tuvo 26.921 espectadores en
su primera semana, comprobando nuevamente que el
número de copias no significa mayores entradas si el
público no está interesado en lo que va a ver en
pantalla.

Aunque
una golondrina no hace el verano, toca darle un
tiempo prudente a nuestros colegas de Dynamo para
que demuestren en taquilla que estos dos deslices
tácticos eran simplemente el "calentamiento" para
mejores cosas en el futuro.
COMENTARIOS:
Nombre: Juan
Correo Electrónico:
juan.falla@gmail.com
Muy buen artículo. Y me parece que esta nueva
sección es importane para estudiar
correctamente el exito de las películas
Colombianas.
Como uds lo dicen, los premios de los
festivales no son indicio de que la pelicula
vaya a ser taquillera.
Esto es un negocio, por eso se llama
"show-business" y no "show-art", al final del
día la película tiene que tener ganancias.
Estoy seguro que cualquier productor de
películas prefiere hacer una que tenga 100 mil
espectadores, a una que gane premios en 100
festivales diferentes pero solo 20 mil
personas la vean.
Como uds lo dicen: "el verdadero éxito en el
cine se ve en los resultados de taquilla y no
en los premios ganados". Estoy completamente
de acuerdo.
Me encantó la sección, cuando sale el próximo
articulo?
Nombre: Jaime Santacruz
Correo Electrónico:
kinocinemovie@hotmail.com
En mi opinión son múltiples y muy variados los
elementos que hacen que una película sea
taquillera o no. Pero los más importantes son
la publicidad y el mercadeo.
Normalmente en la mayoría de los países del
mundo, el cine local tiene muy buena acogida,
pero debido a los costos de producción puede
no ser rentable. Estamos en un mundo
globalizado donde el primer beneficiario es
Hollywood, pero los productores nacionales de
estos países ya saben que un mercado local no
basta. Al igual que lo hizo RTI (hoy
Telemundo) en el campo de las telenovelas,
buscan de antemano sus producciones sean
multinacionales, esto es, incluyan dentro de
su producción actores y locaciones
multinacionales que las hagan atractivas en
más de un mercado multinacional. No es
necesario trasladar equipos, ni mucho
personal, se inventaron los productores de
línea. Países como España están llegando más
lejos, ahora además de trabajar con actores de
talla internacional, ruedan la mayor parte de
sus películas en idioma inglés, ya que saben
que el mercado más productivo no es
propiamente el hispano parlante.
Si no pensamos en hacer coproducciones entre
varios países, y pensamos egoístamente que lo
propio va a llegar a muchos mercados, estamos
trabajando en reversa contra un nuevo mundo
cada vez más globalizado. Hoy pensamos que
Colombia se está convirtiendo en una potencia,
ya estamos por rayar las 20 producciones
anuales, incluso hasta la prensa nos ilusiona
con un Caliwood, pero el cine, además de ser
arte, es primariamente una industria, que
además de generar empleo, debe producir
dinero, aunque a muchos artistas parece que no
les gusta, sobre todo cuando tienen unos tíos
ricos que les respaldan sus sueños. Creo que a
los realizadores les falta mucho por aprender
y antes de querer volar, deberían aprender a
caminar con los pies muy bien plantados en el
suelo.
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