| |
Televisión
Traqueta

por Javier
Santamaría
Reconozco que hace rato no encuentro un tema que
me entusiasme a escribir una columna que nutra
mi blog y el directorio web, la verdad es que me
siento hastiado de la saturación de la temática
traqueta en nuestra televisión y que además,
mojigatamente con actitud doble moralista se
pretenda tapar el sol con un dedo, cuando en
algún medio de comunicación o algún infame
boqui-suelto, en cualquier rincón del planeta
tierra, se atreven a tachar al pueblo colombiano
de narco, a sus mujeres de prepagos y a sus
jóvenes de sicarios, si aunque nos avergüenzan
esos trapos sucios de una realidad que se vivió
en una etapa negra de la historia de este país y
cuya secuelas aún arden como brasa y se
encienden con las brisas de esos vientos del
pasado, hoy de una u otra manera se le rinde
socarrado culto a la llamada “cultura
traqueta”.
Los
colombianos tenemos la manía de hacer “ídolo” a
cualquier personaje que salga del montón y
triunfe, no importando los medios para alcanzar
el “éxito”, como en una filosofía maquiavélica,
condensada con nuestra idiosincrasia y malicia
indígena.
Igual como subimos ídolos al pedestal de nuestra
admiración e idolatría, los aplastamos con el
látigo de la indiferencia cuando supuestamente
nos traicionan o rompen los códigos de
identificación. Somos considerados un pueblo
“feliz”, pese a todas las vicisitudes por la que
atravesamos, un pueblo de gente pujante,
luchadora en su gran mayoría, pero igual
contemplamos con buena cara alcanzar nuestras
metas a corto plazo y de la manera más rápida y
fácil, así sea ilegalmente, el hecho es salir de
la pobreza, triunfar a toda costa.
Desafortunadamente la profunda desigualdad
social, la desidia crónica de los gobernantes,
la corrupción sin control que corroe a todos los
estamentos públicos y privados, la dramática
pérdida de valores, la inerte lucha subversiva,
la apatía ciudadana, son algunos de los
factores que pesan para que esa oscura realidad
siga ondeando en nuestro presente y quizá en el
futuro, por siempre, si prevalecen el insensato
ego, las ansias de poder y riqueza entre quienes
manejan las riendas de este país y los que del
otro lado, creen tener la razón y la verdad
absoluta.
¿Dónde queda la responsabilidad social de los
Canales de televisión?, es uno de sus
compromisos más importantes, pero lo único que a
los zares de la televisión les importa es
mantener sus arcas llenas de dinero, a cualquier
precio, sin importar los medios y las
consecuencias que sus estrategias generen. La
televisión como negocio tiene que ser rentable,
y si para ello tienen que recurrir a explotar
“la cultura traqueta”, lo seguirán haciendo,
pues lastimosamente al pueblo, aparentemente, le
atrae verla plasmada en la televisión. El rating
lo dice todo.
Como televidentes debemos exigir que el enfoque
temático de estas series traquetas se
direccione exclusivamente a mostrarle a esa
gran masa de televidentes, lo oscuro de ese
mundo y las consecuencias nefastas para quien
considera que la solución a sus problemas está
en ser traqueto, sicario, prepago, funcionario
corrupto etc, no haciendo una apología
socarrrada.
Los
creativos no pueden afirmar que no hay
temáticas igualmente atrayentes para la
teleaudiencia, dónde quedan por ejemplo las
serie históricas contemporáneas, las
producciones que rescaten los valores, diseñadas
con un lenguaje generacional abierto, que le
facilite llegar a todas las audiencias. El
facilismo y la creciente competencia, a veces
desleal, son el impedimento más relevante.
“Que vaina parce encender el televisor pa ver
solo dolaretes por montón y hembras buenas, pero
caritas, que se le regalan al patrón así de
fácil, porque tiene la pasta, el billuyo, aunque
presencia le falte al pobre… es más feo que un
sapo en tomatera…y yo con esta pinta y aquí
pelao como sobaco de rana, soñando ser algún día
como esos pirobos…uuyyy!, discúlpenme queridos
lectores, creo que ya tengo los síntomas de la
“traquetomanía”… el abuso y los excesos no son
buenos… ¡Ojo a visor! Gabriel y Paulo, primero
su compromiso social.
jahesa@hotmail.com
Escriba un comentario
(Nos interesa mucho sus
opiniones, pero nos reservamos el derecho de
publicar sólo lo que editorialmente consideramos
que sea correcto y no contenga opiniones o
palabras ofensivas de carácter personal)
|
|