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Triste 1er
Semestre del 2010

por
Julio Luzardo
A pesar
del gran esfuerzo que han hecho Proimágenes y el
Ministerio de Cultura a través de sus boletínes
electrónicos, Pantalla Colombia y Claqueta,
para fabricar una imagen optimista y de gran prosperidad del
cine nacional en este momento, la realidad del
semestre que acabamos de pasar, nos muestran
la otra cara de la moneda...

En los
primeros seis meses del año 2010, el cine colombiano
nos sigue demostrando que va mal y empeorando. Las 5
películas que se estrenaron durante este tiempo son
un excelente ejemplo de varios de los problemas que
aquejan a la industria después de los dos o tres
años de escaso "boom" que siguieron la
implementación de la nueva Ley de Cine 814 en el
2003. Con un 4.35% de los estrenos y solamente un
mediocre 1.87% de la taquilla, el cine colombiano
dejó de ser una opción para el público colombiano
ante la ola de películas de otras partes del mundo.
Se dejó al descubierto la caída de los mitos de las
coproducciones y del número exagerado de copias de
distribución, se reafirmó que al público colombiano
poco le importa los premios ganados en festivales a
la hora de escoger película para ver, se extrañó la
ausencia total de películas financiadas con los
premios de producción del FDC que deberían estarse
exhibiendo por lo menos una cada dos o tres meses, y
se siguió hundiendo la
taquilla de cine colombiano por debajo de los
100.000 espectadores por película. A la vez que se
confirmaron muchas dudas, quedó en claro que nuestro
cine está en una situación económica igual o peor
que antes de la Ley de Cine y pone en serio
cuestionamiento su manejo operativo sin rumbo por parte del
Consejo de Cinematografía, Proimágenes y la
Dirección de Cine del Ministerio de Cultura.

Las
cinco películas que se estrenaron fueron Chance,
El Vuelco del Cangrejo, Del Amor y Otros Demonios,
Contracorriente y Retratos en un Mar de
Mentiras. Tres eran coproducciones con
diferentes países de la región (Chance con
Panamá, Otros Demonios con Costa Rica, y
Contracorriente con Perú, todas ganadoras de
premios de coproducción de Ibermedia, que van desde
$70.000 dólares en el caso de Contracorriente
a $180.000 en el de Otros Demonios). Las otras
dos, Cangrejo y Retratos, son buenos
ejemplos del cine independiente colombiano que se
hace en el país por esfuerzo propio y sin apoyo
inicial del FDC o de Ibermedia. La más taquillera
del grupo (con 82.000 espectadores) fue Chance,
que demuestra nuevamente que el público colombiano
apoya más al cine de género cómico que cualquier
otro. Sin embargo, su exhibición se hizo con 60
copias, que contrasta radicalmente con las 15 copias
utilizadas en Del Amor y Otros Demonios que
logró una taquilla superior a los 70.000
espectadores, demostrando que el número de copias no
es tan importante como la buena colocación de pocas
copias y mayor habilidad en la distribución de las
mismas aprovechando la ventaja de un menor costo inicial.

Todas
las películas tuvieron publicidad en los canales de
televisión privados, unas más que otras, pero con
suficiente exposición para también acabar con el
concepto erroneo de hace algunos años del aumento
considerable de público gracias a los comerciales de
TV. Hoy en día la televisión es simplemente otro
medio necesario en el lanzamiento de una cinta, pero
no es fundamental para su eventual éxito comercial y
mucho menos un gran generador de espectadores. El
público responde a lo que le gusta y no a lo que le
muestran en la pantalla chica.

Pero,
aparte de todos estos datos, que a la larga son
sencillamente anecdóticos sobre una industria, la
del cine, que no obedece las reglas normales de
cualquier negocio y a veces nos trae unas sorpresas,
buenas o malas, que nadie puede predecir con
anterioridad. Lo triste de todo este asunto es que
el cine colombiano ha perdido el brillo que tuvo
escasamente dos o tres años atrás cuando el "boom"
de la Ley estaba en pleno auge y las películas
respondían a los gustos y necesidades de su público
"de casa", que es el más importante. Hoy se ve
opacado por cintas que no llaman la suficiente
atención o están colocadas a gran distancia unas de
las otras y no forman un grupo sólido que inspire a
los espectadores a verlo con el mismo entusiasmo de
antes.
COMENTARIOS:
Fecha: Noviembre 15, 2010
Nombre: jose perez
Correo Electrónico:
jperez7863@aol.com
Primero que nada hay que darle crédito a los
cineastas colombianos porque trabajan con un
presupuesto muy bajo, con lo que aqui se hace
una pelicula, en hollywood pagan la comida de
una produccion. Dicho esto pienso que hay que
cambiar el tema que se utiliza en las
peliculas, porque la gente en colombia no
quiere ir a un cine a ver la violencia que se
vive en las calles.
Yo tengo un idea y voy a trabajar duro para
que se dé, quiero que la gente Colombiana
pueda disfrutar de cine nacional .
Fecha: Octubre 31, 2010
Nombre: Sandra López
Correo Electrónico:
sanpatlop@hotmail.com
El cine colombiano siempre muestra lo mismo,
estamos cansados de la misma historia, se le
da presupuesto a mediocres que supuestamente
sabe hacer cine y se deja pasar gente joven
con nuevas ideas, nuevos conceptos los cuales
salen de las universidades pensando que alla
afuera se les va abrir un mundo de
oportunidades y se llevan la gran sorpresa
como mi hermano que es un GENIO DEL CINE que
todo el mundo le cierra las puertas y la única
opción que encuentra es tenerse que ir del
país como SHAKIRA, haber si afuera si valoran
su cerebro. Esto es muy triste y desalentador
para quienes si saben de cine y saben como
hacerlo pero no le dan una oportunidad.
Fecha: Octubre 20, 2010
Nombre: Camilo Velásquez
Correo Electrónico:
mensajero_1995@hotmail.com
Leo y releo los artículos colocados en esta
página, con gran preocupación. Soy de los que
prefiere ver una buena producción de
Hollywood, antes que una aburrida y
"masdelomismo" producción nacional... La
película que mas me gustó fué La estrategia
del caracol, que fué muy original,
historias sencillas, fácilmente digeribles
para el grueso del público, y divertida en
últimas, que no tuvo que enfatizar en la
vulgaridad ni la violencia extrema, para
generar interés, cosa que está mandada a
recoger, y todas estas cifras lo demuestran.
Hay que hacer cine que entretenga, que sea del
interés de masas y no de pocos, porque este es
un arte costoso, el más costoso, y si no tiene
respaldo en taquilla, entonces mejor apague y
vamonos... porque no estamos haciendo un
carajo
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